19 de febrero de 2014

Yungay Viejo



Paseando por el soleado santiago, con grandes ganas de una cerveza artesanal, llegamos a Yungay Viejo, un boliche cervecero (como se autodenomina) ubicado en el corazón de este tradicional barrio. 

Ambiente

Desde el primer momento nos sentimos cómodos dentro de ese gran espacio con paredes que relucían los éxitos del cine mientras la buena música llenaba cada lugar. Este amplio local brinda un ambiente íntimo que llama a compartir, sus mesas son bien atendidas y posee un pequeño escenario que es utilizado para presentaciones en vivo.

Comida y bebida


Presenta una excelente carta de cervezas, artesanales e importadas, sin duda su punto fuerte. Para comer se ofrecen sándwiches, chorillanas y pizzas. Todo a un buen precio, lo que lo transforma en un verdadera picada.

Pedimos dos shop de Kross en sus variedades golden ale y stout, que fueron servidas bien heladas, justo lo que uno espera para calmar la sed y el calor. Para comer nos decidimos por una de sus variedades de chorillana: "chorillana barbara". Sin duda una de las más deliciosas que hemos probado. Tenía una gran combinación de sabores. Las infaltables papas fritas, a diferencia de otros lugares, fueron cocinadas con cáscaras, presentando mayor consistencia y a nuestro parecer mejor sabor. La carne (lomo liso) y el pollo tenían un intenso sabor, siendo servido en trozos, todo mezclado con pimentón rojo, verde y tiras de cebolla morada. Todo coronado por una gran cantidad de queso derretido y dos huevos fritos en la cima.



Conclusión

De seguro volveremos pronto, el ambiente y la comida ya nos sedujo por completo. El Yungay Viejo es un espacio ideal para compartir  y disfrutar de la buena cerveza, la buena comida y la buena música. Un imperdible.

Precios

Chorillana Barbara $7900
Shop Kross $2400

Ubicación


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18 de febrero de 2014

Puerto Lindo

No hay que juzgar un libro por su portada, es la mejor frase que podría describir la fachada de este restaurante. Un poco inseguros, nos atrevimos a entran por las angostas escaleras que nos condujeron hasta la estancia principal, para finalmente darnos cuenta que era la mejor decisión que habíamos tomado para almorzar ese día.

Ambiente


Luego de subir la larga escalera se llega a los amplios y acogedores comedores, separados en diferentes habitaciones con una hermosa vista a la plaza Echaurren y los cerros de Valparaíso de fondo. La decoración de temática porteña, una cuidada presentación de las mesas y el buen equipamiento en general dista mucho de la vista exterior que podría desanimar a los visitantes. Otro punto a destacar es la buena atención prestada: amable, preocupada y expedita. Esto es algo que siempre hace que la experiencia en general sea más agradable.



Comida y bebida

La atención parte con un pisco sour como aperitivo por parte de la casa, acompañado con pan y una variedad de salsas. Otro punto a favor de la buena atención.

En realidad no miramos la carta, el objetivo era claro: reineta a la mantequilla con papas fritas. Y es que nos dirigimos al puerto con ese único propósito. Decidimos acompañar el plato con alguna cerveza artesanal y ante la recomendación entregada pedimos dos Cerveza Del Puerto en sus variedades Rubia y Barba Roja.
 
Buena cerveza, de buen cuerpo y sabor. La cerveza acaramelada destaca por su complejidad en el paladar y notable grado alcohólico. La comida llega pronto y es de todo nuestro agrado: una porción contundente, la reineta fresca cocinada a la mantequilla y para nada seca, hartas papas fritas, papas de verdad y no aquellas congeladas que se  suelen servir. El festín termina con un bajativo por cuenta de la casa.


Precios

Reineta a la plancha: $5200
Cerveza del puerto: $2200

Ubicación


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14 de febrero de 2014

Un nuevo espacio para compartir experiencias


Al caminar por la ciudad se descubren lugares que sorprenden, para bien o para mal, dejando una serie de sensaciones dignas de recordar. Hemos abierto este espacio para compartir con ustedes todas esas sensaciones que se deslizan a la par de una buena comida, una refrescante cerveza o un romántico café. Sin el afán de la crítica ni con técnica alguna, describiremos aquellos datos que inundan la ciudad para deleitar a los curiosos apetitos.

AttributionNoncommercialShare Alike by Guillermo Gefaell